El otro día leí un titular que decía:
“México, entre los 25 países más preparados para la Inteligencia Artificial”.
Interesante.
Hasta que rascas un poco y ves que sí, hay avances, pero también mucho desorden.
Por un lado, las empresas están metiéndole con todo. Por el otro, el gobierno la usa sin decirnos cómo. Y en medio, la gente que ni se ha enterado de que la IA ya está cambiando su vida.
Así que México está en una especie de limbo: avanzamos, pero sin brújula.
Un país que adopta IA sin estrategia clara
México no está en la prehistoria de la Inteligencia Artificial.
Según el reporte de la UNESCO, el país se ubica en el cuarto lugar de América Latina en desarrollo tecnológico. En gran parte, porque durante la pandemia las empresas mexicanas se vieron obligadas a digitalizarse.
El 40% de los negocios en México implementaron IA en sus procesos para no quedarse fuera del mercado. Eso nos puso en el mapa.
Pero aquí viene el problema.
El país no tiene una estrategia nacional sólida para la inteligencia artificial.
Sí, hay leyes de protección de datos, como la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
Pero de ahí a un plan concreto de desarrollo, inversión y regulación de IA, todavía estamos lejos.
Y eso se nota.
Los sectores avanzan de forma desigual. La banca y la manufactura están corriendo, mientras que otras industrias apenas están despertando.
Sin coordinación, vamos a paso de cangrejo.

La IA en el Gobierno: Se usa, pero nadie sabe cómo
Aquí viene la parte más oscura.
El gobierno mexicano ya usa IA. Y no en casos aislados.
Según un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), hay al menos 119 sistemas de IA funcionando en distintas instituciones.
¿El problema?
Que no sabemos qué hacen ni cómo toman decisiones.
Los investigadores del CIDE intentaron mapear estos algoritmos y se toparon con opacidad, información a medias y muchos silencios incómodos de parte de las instituciones.
Si la IA está decidiendo cosas en temas clave como seguridad, salud y justicia, ¿no deberíamos saber cómo lo hace?
Porque la historia nos ha enseñado que cuando un sistema se vuelve opaco, empiezan los abusos.
Y aquí nadie quiere que los algoritmos tomen decisiones arbitrarias sin que alguien pueda cuestionarlos.
Las empresas en México ya entendieron el juego
Mientras el gobierno se hace bolas, las empresas sí se están moviendo.
Bimbo, el gigante de la panificación, ya usa inteligencia artificial para predecir la demanda de sus productos y optimizar su distribución. No es magia, es data. Lo contó en una entrevista con INCmty.
Cemex, la cementera regiomontana, no se queda atrás. Con su plataforma Cemex Go, usa IA para mejorar la logística y la atención a clientes.
En la banca, el 80% de las instituciones financieras en México ya usa IA. La aplican para detección de fraudes, personalización de servicios y automatización de procesos, según Gartner.
Y no solo las grandes están en esto.
Startups mexicanas como Heru están revolucionando sectores.
Heru, por ejemplo, facilita la declaración de impuestos de freelancers con un sistema basado en IA.
Otra que está dando de qué hablar es Creai, que desarrolla IA generativa para empresas.
El mensaje es claro: el que no se suba al tren de la IA, se va a quedar atrás.
El Talón de Aquiles: Falta de Talento Especializado
Pero aquí viene el otro gran reto.
No hay suficiente talento especializado en inteligencia artificial en México.
Sí, hay avances en educación.
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) ya ofrece una carrera de Ingeniería en Inteligencia Artificial.
El Tecnológico de Monterrey tiene una maestría en Inteligencia Artificial Aplicada.
Plataformas online como Platzi están capacitando a miles de personas en IA y machine learning.
Pero todavía no es suficiente.
Si no formamos más especialistas, nos arriesgamos a depender de talento extranjero o, peor aún, a quedarnos rezagados.
El Futuro: México Puede Liderar o Quedarse Como Espectador
La Inteligencia Artificial en México ya está transformando el mercado laboral y la economía.
Según El Universal, cerca del 19% de los empleos en México serán impactados por IA en los próximos años.
El doctor Enrique Sucar, investigador del INAOE, lo dijo claro:
«El desarrollo de la Inteligencia Artificial podría tener un efecto en la sociedad y la economía mayor que la invención del fuego o la revolución industrial. México debe estar preparado para ser un actor clave de su desarrollo y no solo un observador.»
Entonces, ¿qué falta?
- Un plan nacional claro y coordinado.
- Regulación transparente que evite abusos.
- Más inversión en educación y formación de talento.
Porque si seguimos improvisando, otros países nos van a comer el mandado.
El Momento de Actuar es Ahora
México está en una posición interesante con la Inteligencia Artificial.
Tiene empresas innovando, universidades formando especialistas y un mercado que empieza a adaptarse.
Pero también tiene un gobierno sin transparencia, una regulación dispersa y una falta de estrategia nacional que podría costarnos caro.
El futuro de la IA en México no está escrito.
Depende de qué hagamos ahora.
O nos convertimos en protagonistas de esta revolución tecnológica.
O nos quedamos viendo cómo otros nos rebasan.
Yo seguiré escribiendo sobre esto en mi lista de mail. Si te interesa estar al día con estos temas, suscríbete aquí: luisgyg.com/mail. Nos leemos a las 3:30 pm.

