La trampa de las pulseras cashless: te vacían el bolsillo sin que te des cuenta
Un día llegas al festival, emocionado. Te entregan tu pulsera cashless y te dicen que es la forma más rápida y segura de pagar.
Recargas. Compras tu cerveza, tu hamburguesa, otro par de cervezas.
Todo fluye.
Pero al final del evento, te das cuenta de que te sobró dinero en la pulsera. Quieres recuperarlo y ahí viene la trampa:
«No hacemos reembolsos en efectivo»,
«El reembolso a banco tardará días»,
«La fila para hacerlo da la vuelta al recinto».
La solución más fácil es gastarlo. ¿Otro hot dog? ¿Otra cerveza?
Dale. Ellos ganan, tú pierdes.

Profeco mete las manos (por fin)
Después de años de quejas, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) le puso un alto a este abuso. Según información de El Economista, OCESA –la empresa que maneja los festivales más grandes de México– tuvo que aceptar nuevas reglas.
Desde 2025, los eventos masivos deben cumplir con lo siguiente:
✅ Las pulseras serán gratuitas. Adiós a cobrarte por usarlas.
✅ Se eliminan las comisiones por recarga y reembolso.
✅ El saldo restante se devolverá en un máximo de 72 horas.
✅ Información clara y sin trampas. Nada de letras chiquitas ni sorpresas.
Esto afecta a más de 5 millones de personas que van a festivales como Vive Latino, Corona Capital y el Gran Premio de México cada año, de acuerdo con Milenio.
¿Y en otros países?
México no es el único lugar donde estas pulseras han generado controversia.
👉 En Coachella (EE.UU.), no solo hacen negocio con las pulseras, sino con tus datos. Según un reporte de Intellitix, los organizadores ganan hasta 12 millones de dólares vendiendo información sobre lo que compras, cuánto gastas y hasta a qué hora prefieres beber cerveza.
👉 En España, festivales como Primavera Sound usan tecnología de Weezevent, donde los reembolsos son automáticos y no te obligan a gastar todo tu saldo. Además, la pulsera funciona como souvenir: el 78% de asistentes la conservandespués del evento.
👉 En Australia y Japón, festivales como Fuji Rock han llevado esto más allá. Según Asia RFID, algunas pulseras tienen botón de pánico para emergencias, límites de gasto para menores y hasta certificación sanitaria post-pandemia.
El problema sigue: ¿qué tan seguras son estas pulseras?
Más allá del dinero, hay otro detalle importante: tu privacidad.
De acuerdo con un análisis de Bloomberg Línea, OCESA recopila hasta 15 datos personales en cada transacción: ubicación, montos, frecuencia de compras y hasta patrones de gasto.
Y si eso no te preocupa, en el EDC México 2024 hubo más de 12,000 quejas por errores de sistema que dejaron a la gente sin saldo, según Xataka México.
¿Qué sigue con las pulseras cashless?
México ya dio un paso importante con la nueva regulación, pero todavía falta mucho. En lugares como Canadá y España, los gobiernos están explorando el uso de CBDC (monedas digitales de bancos centrales) para integrarlas a los pagos cashless, según Godreamcast.
Además, festivales como Tomorrowland están empezando a usar NFTs y autenticación biométrica en sus pulseras para mejorar la seguridad y evitar fraudes.
Conclusión: que la tecnología no te juegue en contra
El cashless no es malo. El problema es cuando lo usan para sacarte dinero sin que te des cuenta.
Ahora que Profeco metió mano, los festivales en México tienen que ser más transparentes. Pero tú también puedes hacer algo:
- Antes de un evento, revisa bien las condiciones de la pulsera.
- No recargues más de lo que piensas gastar.
- Si sobra saldo, haz valer tu derecho al reembolso.
- Si hay irregularidades, repórtalo a Profeco.
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