No es lo mismo “DiCaprio” que 10 años después
Publicado en Enter por Arturo con 1 Comentario
Es curioso cómo cambia tu percepción de un actor/actriz con solo 10 años de distancia.
Cuando en 1997 salió la película Titanic de James Cameron, escuchaba de personas que la habían visto 5 veces, 17 veces, que era la mejor película del mundo, que llevaba 6 meses en cartelera, y bla bla bla; esto definitívamente despertó mi curiosidad, y cuando finalmente llegó mi oportunidad de verla, no me pareció más que una película “rosa” ambientada con el hundimiento de un “barcote”.
Aborrecí la película, pero quizás uno de los principales motivos por los cuales me desagradó fue precisamente Leonardo DiCaprio, el típico “niño bonito” de Hollywood que arranca suspiros de las mujeres y envidia de los hombres. Cuando su personaje se hunde, inerte y sin vida en el fondo del Atlántico, mientras muchas personas lloraban su muerte, yo pensaba “qué bueno que se murió”… Cuando el personaje de Kate Winslet grita a los rescatistas “Come back!” con voz de ratón, a algunos les arrancó un sentimiento de desesperación, a mí solo me arrancó una carcajada.
Han pasado 13 años de que viera Titanic por primera vez, y mi sentimiento hacia la película en realidad ha cambiado muy poco. Sí, admito que ya pude ver un poco detrás de la historia “cursilona” y he logrado apreciar mejor la mega-producción de la misma, sin embargo, el “Come Back!” sigue sacándome carcajadas.
Cuando en 1998 se comenzaba a rumorar una película de Spider-man de la mano del mismísimo James Cameron, se decía que su favorito para Peter Parker era don DiCaprio; yo al igual que muchos me rasgué las vestiduras maldiciendo en BBS (que era lo que existía en esos momentos) y cuestionando “¿qué tiene que hacer ese niño bonito en mi película del arácnido?”. Peor aún, cuando DiCaprio fue nominado al Oscar por mejor actor junto con Jack Nicholson por (precisamente) Titanic, dije “¿qué tiene que hacer ese niño bonito junto a Jack Nicholson?”.
Han pasado 13 años de que viera Titanic por primera vez, y mi sentimiento hacia Leonardo DiCaprio ha cambiado por completo.
Todavía un rincón de mi cerebro, cada que escucha el apellido “DiCaprio” grita “¡niño bonito!”, pero no sé si sería su madurez como actor (o mi madurez intelectual) la que me permitió valorar su trabajo actoral con grandes, muy grandes actuaciones en películas como The Aviator (2004) de Martin Scorsese, o Blood Diamond (2006) de Edward Zwick; películas que me permitieron ver que detrás de la cara bonita se escondía uno de los grandes actores del siglo 21… (eso, o simplemente que ha tenido la suerte de ser bien dirigido).
Total, Mr. Leo ahora se ha vuelto el favorito de Martin Scorsese, y no creo que sólo sea por haber salido en Titanic, o por ser el sueño platónico de las mujeres a finales de la década pasada, es obvio que Scorsese vio algo en él que los demás nos tardamos en detectar.
La historia se repite, las películas “rosas” favoritas de las adolescentes del final de esta década es la saga Twilight, el “niño bonito” de moda es Robert Pattinson (y no está de más decir que los aborrezco a ambos, igual que en su momento aborrecí la dupla Titanic/DiCaprio) e irónicamente una nueva película de Spider-man está por empezar a producirse y (¡qué ironía!) en algún momento se llegó a mencionar el nombre de Pattinson como candidato para interpretar al “siempre amable vecino”… ¿Acaso Robert Pattinson se volverá mi motivo para escribir una columna similar dentro de 10 años?.




